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martes, 10 de mayo de 2016

Vivan las Contradicciones

No lo he hecho nunca, pero esta vez no he podido resistirme a copiar el siguiente extracto del libro "Sapiens: De Animales a Dioses" de Yuval Noah Harari (Debate, Tercera Edición, Barcelona, marzo 2016)

"Después de la Revolución Agrícola (...), las sociedades humanas crearon instintos artificiales que permitieron que millones de extraños cooperaran de manera efectiva. Esta red de instintos artificiales se llama "cultura".

sábado, 3 de octubre de 2015

Darwin en Cataluña

En mi opinión, lo que estamos viendo en Cataluña estos días es la evolución de la especie en vivo y en directo. ¡Ahí queda eso! Me gustaría explicar esto de forma breve y concisa, pero ya os digo que no podré. Mi idea se basa en los siguientes conceptos:

martes, 28 de abril de 2015

¿Debe la universidad dedicarse a preparar trabajadores?

Aunque, realmente, la pregunta que me vengo haciendo desde hace tiempo es más amplia: ¿debe el sistema educativo dedicarse a preparar trabajadores? Porque eso es lo que pretende nuestro sistema educativo actual y para eso es para lo que nació hace 200 años, cuando la revolución industrial transformó el poder económico y las nuevas élites demandaban trabajadores cualificados que pudieran manejar las primeras máquinas, pues ya no les servían los hasta entonces útiles campesinos analfabetos.

Para ayudarnos en esta reflexión, traigo un artículo publicado por el profesor de la Universidad del Sudoeste de Lusiana Rhett Allain en la revista Wire.

martes, 25 de marzo de 2014

¿Te Suscribirías a un Libro?

En su incesante lucha por la adaptación y la supervivencia, la industria editorial parece haber encontrado un resquicio por donde colarse y mejorar ingresos con la venta sus productos. Nos lo cuenta Wired en un artículo publicado el 11 de marzo pasado. Y hablamos de libros electrónicos, claro. De los otros, pues ya veremos.... (al respecto os recomendamos la entrada To e-read or not to e-read; that's the question).

Atrapados en una espiral de caída de precios y con cada vez menor interés de la clientela, los editores han combinado dos características de este mercado: 1) la distribución, que es muy sencilla y prácticamente gratis, con 2) el menor tiempo que estamos dispuestos a dedicar a la lectura. En base a ello Plympton, una start up dedicada a la literatura de ficción on line, ha lanzado su servicio Rooster, que básicamente consiste en una susbscripción mensual de 5 dólares mediante la cual los clientes reciben diariamente en su e-book "trozos" de libros de lectura rápida, que tardan sobre los quince minutos en leerse. Vamos, que en vez de un libro lo que vamos a tener es una novela por entregas. El servicio enviará dos libros cada mes.

Wired dice que esto ya no son libros, sino que se trata de revistas, de esas que compramos o leemos online cada semana y que están especializadas en algún tema que nos gusta, pero que si por ello la gente está dispuesta a pagar, pues nada, que a probar. Y parece que sí lo está, pues este servicio es una ampliación de otro ya testado que consistía en enviar por email un capítulo cada vez. Dada la aceptación, se prescinde del email y se envía el "cachito" directamente a través de una app.

Las ventajas son muy grandes: el feedback del editor es inmediato, y ello le permitirá conocer y ofrecer a cada lector, de forma individualizada, los libros que más se ajusten a sus preferencias. De hecho, está previsto que la oferta se divida en canales, con lo que los lectores solo tendremos que elegir el canal y recibiremos los libros por entregas.

No obstante, quedan algunos e importantes interrogantes por despejar: ¿estará la gente dispuesta a vincularse a los libros en la misma medida que se vincula a las revistas que le gustan? Más aún, ¿esteramos dispuestos a añadir una suscripción más, un pago más, a tantos otros que ya tenemos que hacer mensualmente, como móvil, Internet, TV por cable, juegos online, almacenamiento en la nube, etc.? Y, finalmente, ¿tendremos tiempo de consumir toda la información que pagamos?

Yo creo que sí que es una buena idea; ¿qué otra cosa hacemos, sino leer por entregas cuando nos sentamos a leer un libro? Y a 4 o 5 dólares el mes, ¿no será menor la cantidad anual pagada en libros, sobre 50 ó 60 dólares, que la que destinamos actualmente a la compra de libros electrónicos, a entre 8 y 12 dólares la unidad? ¿Y no es una gran ventaja recibir los nuevos lanzamientos de los temas que nos interesan sin tener que entrar a la web a buscar qué hay de nuevo?

Me parece una buena idea. Pero por encima de todo es una idea. Y esto sí que es una gran noticia, porque es imaginación e innovación lo que necesitamos para sobrevivir y adaptarnos a este tremendo tsunami que se está llevando por delante nuestro viejo mundo, aquel de "Buenos días, ¿tiene Vd. algún libro que esté bien?".

Enlaces Relacionados:
Wired: The Future of Books Looks a Lot Like Netflix
Rooster


domingo, 9 de febrero de 2014

Google, Ética y Terminator

A finales de enero, Google ha adquirido DeepMind, una empresa inglesa dedicada al desarrollo de la inteligencia artificial. Algo normal, una compra más de las muchas que normalmente realiza la corporación de internet... hasta que supimos que, entre los acuerdos alcanzados, se contempla la exigencia, por parte de los dueños de DeepMind, de que Google establezca un Comité de Ética sobre Asuntos de Inteligencia Artifical. Alarma.

Porque, si abrimos el campo de visión, resulta que; 1) esta es la octava compra de Google, todas recientes, de empresas relacionadas con la robótica y la inteligencia artificial; 2) la anterior adquisición fue Boston Dynamics, una empresa que trabaja con el Departamento de Defensa de Estados Unidos; 3) DeepMinds está especializado en lo que se denomina AGI (Artificial General Intelligence), en contraposición a la simple AI. La primera está más centrada en la planificación, ejecución y rectificación, mientras que la segunda solo se centra en la repetición de tareas más simples; 4) el alto precio pagado, 400 millones de dólares, parece indicar que DeepMind no debe ir muy atrasada en sus desarrollos; y 5) DeepMind asegura que forzó al máximo la creación del citado Comité de Ética, lo que significa que Google se resistió.

La noticia, por supuesto, no ha pasado desapercibida en los medios especializados, entre ellos ExtremeTech.com y Forbes. El primero nos avisa de que, con estas compras, Google ya está en condiciones de crear SKYNET, la red que desarrolló al ciborg Terminator en la película del mismo nombre, y cuyo objetivo era acabar con el humano que lideraba la resistencia a las máquinas.

El segundo, publicado por Forbes, está firmado por los profesores de filosofía Evan Selinger, del Rochester Institute of Technology, y Patrick Lin, de la California Politechnic State University. Los profesores Selinger y Lin se centran en el tema de la ética, concretamente en la creación del dicho Comité de Ética: cuáles serán sus objetivos, por quién estará compuesto y si funcionará.

Muy resumidamente, vienen a decirnos que, en general, las corporaciones tienen estos comités de cara a la galería, para aparentar que les preocupa el tema del bien y del mal, pero que su principal función, en la práctica, es asesorar a la compañía para que no incurra en riesgos que les puedan acarrear responsabilidades pecuniarias. El problema es que en el campo de la inteligencia artificial, al contrario que en el de la medicina, por ejemplo, a penas hay leyes que regulen qué se puede y qué no se puede hacer, por lo que dicho comité tendría, en este sentido, muy poco trabajo. Demasiada incertidumbre.

Los profesores concluyen que Google tiene una gran oportunidad de mostrar al mundo su compromiso con la ética, si le da al Comité la importancia que debe tener. Pero también nos dicen que el problema, a estas alturas, no es solo de Google. Es un problema, un nuevo problema, que afecta al cada vez más conectado mundo en el que vivimos, y que viene de la práctica ausencia de regulación en el campo de la inteligencia artificial, donde un simple "todo vale" podría acabar llevándonos a un "no sabemos dónde".

Demasiado nuevo, demasiado rápido y demasiado confuso. Pero fascinante.

ExtremeTech: Skynet.
Forbes: Inside Google's Mysterious Ethics Board,


viernes, 6 de diciembre de 2013

Neurosexismo: ¿Hay Sexismo en la Ciencia?

El pasado 6 de octubre, The Independent publicaba un artículo titulado "Las diferencias en la conectividad entre el cerebro del hombre y el de la mujer podrían explicar porqué los hombres son mejores leyendo mapas (y las mujeres lo son recordando conversaciones)". Cita un estudio de la Universidad de Wisconsin, titulado Diffusion Tenor Imaging of the Brain, que viene a decir que, utilizando las técnicas DTI, se ha podido saber que las conexiones neuronales del hombre son más intensas en el interior de cada hemisferio, mientras que las de la mujer los son entre los dos hemisferios. El estudio ha sido divulgado en la PNAS (Proceedings of the National Academic of Sciences, de Estados Unidos).

Un medio de comunicación serio informando sobre un estudio realizado por catedráticos de una universidad de prestigio y divulgado por una reconocida revista científica. Un triple A, una información que cumple con los estándars de este blog y que, probablemente, habríamos divulgado de haberla conocido en su tiempo.

Interesante, ¿no? Sí, pero cuidado.

Ayer mismo, Popular Science publicaba un artículo de Cordelia Fine, de la Universidad de Melbourne, en el que analizaba los procedimientos, resultados e interpretaciones de dicho estudio. La señora Fine reconocía la calidad de la DTI y los datos resultantes, pero no compartía la interpretación de los mismos. Muy someramente, venía a decir que dicho estudio carecía del análisis de otros factores que, además del género, pudieran explicar dicha diferencia, como el tamaño del cerebro, por ejemplo. Además, y vamos entrando en harina, declaraba que los científicos que investigan las diferencias entre sexos tienen una gran responsabilidad a la hora de publicar sus estudios, sobre todo por cómo los prejuicios sociales pueden afectar a sus investigaciones y cómo la comprensión que de las mismas tiene el público en general puede acabar reforzando dichas creencias. Terminaba destacando que la ciencia tiene una oportunidad de oro para justamente lo contrario: para cambiar dichos prejuicios a través de rigurosas interpretaciones y reflexivos debates. Me ha recordado a los científicos creacionistas, los que rechazan la Evolución y su enseñanza en la escuela.

Otro análisis de una prestigiosa científica publicado en una reconocida página web.

Ciudadano Manolo no está en condiciones de analizar dichos estudios y participar en los debates que provocan, pero sí es consciente de que es el destinatario final de una cantidad ingente de información, que suele usar para entender la realidad que le rodea, con lo que tiende a tragase aquello que confirma lo que ve ("Ah!, es por esto que ocurre aquello").

Lo que queremos destacar en esta entrada es que nos toca vivir en una sociedad que tiene a su alcance toda la información que la Humanidad genera y ha generado durante miles de años, pero que la calidad y la veracidad de la mayoría de esta información es dudosa, ya que o directamente es falsa o, siendo verdadera, pudiera ser malinterpretada o, en el peor y más común de los casos, presentarse de forma tendenciosa para influir en nuestro comportamiento.

La aplicación del método ciéntifico, el gran responsable de la evolución de nuestra sociedad durante los últimos 400 años, sigue siendo la única herramienta válida para conocer la realidad que nos rodea. A pasar de ello, hemos de ser conscientes que la Sociedad de la Información nos hará llegar, sin duda, multitud de estudios científicos en su diseño y desarrollo pero con importantes lagunas en la interpretación de los resultados, cuando no mala fe

Las únicas defensas que se me ocurren son la desconfianza y la reflexión. Y estar preparados: sobre algunos temas, vamos a estar muy confundidos durante mucho tiempo.

Popular Science. Artículo de Cordelia Fine
Atículo en The Independent
Estudio de la Universaidad de Wisconsin

viernes, 25 de octubre de 2013

¿Se puede medir la Globalización?

Pues parece que sí. O al menos en ello trabajan en el Real Instituto El Cano donde, desde 2010, han estado elaborando el que llaman Índice Elcano de Presencia Global (IEPG).  Dicho índice mediría la evolución de la proyección exterior de una serie de países y áreas, con el objetivo de 1) conceptualizar la dicha globalización y 2) medir la capacidad de los países para incorporarse a este proceso, a partir de su posicionamiento en diversos ámbitos a nivel internacional. Está claro, ¿no?

El IEPG determinaría este posicionamiento a través de la medición del país en tres presencias críticas, a saber: la militar (tropas desplegadas fuera de las fronteras), la económica (exportaciones e inversiones en el extranjero) y la llamada presencia blanda (relacionada con movimientos humanos -migraciones, turismo- y de cultura e información -internet, cine, exitos deportivos, etc.-).

Y todo este trabajo, ¿con qué objetivo? Pues parece que el IEPG es extremadamente útil para analizar la política exterior de cada país o zona, sus objetivos y fundamentos, así como para medir la evolución de las tendencias globales, los ascensos y los descensos de la influencia de dichos países sobre el resto del mundo. Esto ya suena apasionante, ¿verdad?

El Instituto acaba de publicar la medición de dicho índice en 2012 y su evolución desde 1990. Al final de ésta página tenéis el enlace para acceder a dicho paper, que llaman ellos. Para mí, lo más destacable es lo siguiente:

1) Los USA eran y siguen siendo, de lejos, los números unos en el IEPG, pero la base de su influencia ha variado significativamente, pasando del predominio de las presencias económica y militar a un mayor peso de la presencia blanda, que ahora supone el 46% del índice frente al 39% de hace 23 años. El desarrollo de internet desde mediados de los 90 y el dominio que en este campo ejercen las corporaciones norteamericanas (so far) tendrá que ver mucho con todo esto.

2) China ha ascendido vertiginosamente del 12º al 4º puesto, y lo ha hecho, of course, a lomos de su presencia económica, que ahora es el 66% del índice, frente al 33% de 1990, en lógica correlación con la evolucón de su PIB. Pero fijaos; solo sube al 4º, no al 2º. Todavía tiene por delante a Alemania y al Reino Unido, en lo que a influencia internacional se refiere.

3) Nosotros, Spain, hemos perdido un puesto, del 10º al 11º, pero hemos tenido un fuerte crecimiento de la presencia económica, que pasa de explicar el 27% de nuestra influencia al 47% de hoy, cuando en 1990 la presencia blanda era absolutamente predominante. La transformación económica de finales de los 90, con las grandes privatizaciones de entonces y el salto de la banca al extranjero, explicarían este cambio.

4) Rusia (entonces URSS) ha caído del 2º al 6º puesto. Lógicamente, la caída del comunismo redujo a mínimos su presencia militar, pilar de aquella influencia con el 75% del ínidce, que ha caído al 12% y ha sido superada ampliamente por la presencia económica, que hoy supone el 54% y por la blanda, en el 34%.

Concluyendo, en lo que a España se refiere: no parece que lo hayamos hecho muy mal económicamente estos últimos 23 años (a pesar de la que está cayendo). Descartando la presencia militar por razones obvias, tenemos que impulsar nuestra presencia blanda para aumentar nuestra influencia en el mundo. Y para ello contamos con una herramienta de primer nivel; el idioma español. Nuestro idioma debería ser el principal pilar de nuestra política exterior. Su importante presencia en el mundo (Cumbres Iberoamericanas)su progresiva e imparable introducción en Estados Unidos y nuestra papel de enlace entre la UE y las emergentes economías Latinoamericanas, son las palancas que el Ministerio del Exterior tiene a su disposición para darle un empujón a la tan necesitada Marca España. Y seguir ganando campeonatos del mundo de lo que sea, algo a lo que nos estamos acostumbrando y que, además de chulo, parece ser muy importante.


Sí que parece útil este IEPG, ¿no?


Índice Elcano de Presencia Global







jueves, 6 de junio de 2013

La Ilusión de la Soberanía Nacional

El nacionalismo ha vuelto. El mundo multinacional e interrelacionado post 1945 se derrumba. Las naciones se repliegan sobre si mismas, apelando cada vez más a su soberanía para actuar en beneficio de sus propios intereses. Pretenden volver al modelo creado tras la Paz de Westfalia en 1648, basado en el principio de no interferencia. Es un error. Un terrible error.

O al menos así nos lo dice Philip Stephens, editor asociado de Financial Times desde 1983, en su columna de opinión publicada hoy.

Según él, tras la caída del comunismo, el mundo pareció vivir una aceleración de las integraciones multinacionales. Una vez constatado el ritmo que la globalización estaba alcanzando, se dio la creencia general de que la mejor manera de afrontar los peligros que aquella traía (flujos de capitales, blanqueo de dinero, tráfico de drogas, terrorismo, calentamiento global, falta de desarrollo, etc.) se daba desde el marco de los potentes organismos multilaterales, dotados de una mayor capacidad para luchar contra dichos peligros. En aquello momentos, nos recuerda, la Unión Europa era citada como el modelo a seguir.

Pero el talante ha cambiado. Las potencias emergentes (China, Rusia, India, Brasil, etc.) no están muy dispuestas a participar en unos organismos basados en reglas establecidas por las antiguas potencias. Solo así podemos entender fenómenos como la resistente negativa de China a ampliar los derechos humanos o la brutal represión de El Asad en Siria. Pretenden volver al status del siglo XIX, donde el poder estaba establecido por los tamaños de la economía y del ejército de un país, así como en las relaciones con sus aliados.

Por otro lado, la crisis económica, como era tan infantilmente previsible, provoca que los pueblos echen la culpa de sus males a los outsiders. ¿Habéis oído alguna vez culpar de la situación de España a los chinos o a la Merkel? Pues eso; siempre los de fuera, nunca nosotros.

Además, los USA cada vez están más hartos de su papel de policía mundial, retirándose dentro de sus privilegiadas fronteras naturales y buscando el status de potencia autosuficiente en base a sus enormes recursos. Solo Europa, contra viento y marea, sigue luchando por amplia la integración: la consolidación fiscal y la mayor integración bancaria son temas actuales de la UE, pero sus pueblos son cada vez más reticentes y contrarios a estos avances, especialmente en los países periféricos, donde, generalizadamente, se culpa a la cúpula europea de los males de sus economías.

El problema es que el talante puede haber cambiado, pero la interdependencia e interrelación entre los países no. Al contrario, cada vez es mucho mayor. El hecho sorprendente es que, hoy mismo, nos encontramos en una situación donde la soberanía nacional es, a la vez, altamente deseada y altamente inútil para resolver los problemas que nos afectan.

Es muy urgente reemplazar al antiguo orden post-1945 por otro más provechoso para todas las partes, especialmente para las potenciales emergentes. ¿Actuarán los líderes mundiales en esta dirección o se dejarán llevar por las instintivas peticiones de sus pueblos?

La Historia no es muy optimista. La primitiva globalización del siglo XIX se desarroló rodeada de sociedades altamente nacionalistas, que basaban su poder en sus economías y en sus ejércitos. ¿Qué como acabó aquello? El año que viene celebramos su primer centenario.

Artículo original en FT

martes, 4 de junio de 2013

¿Otra Amenaza para el Periodismo?

A nadie se le escapa que la industria periodística está sufriendo una gigantesca transformación. Posiblemente, junto con la música y los libros, el periodismo sea uno de los campos más afectados por la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas. El nacimiento de la CNN, primer canal temático exclusivo de noticias, dio el pistoletazo de salida de esta carrera, carrera que se ha acelerado enormemente con internet y la proliferación de webs y sitios dedicados a la información.

Cuando todavía no tenemos ni la más mínima idea de donde va a ir a parar todo esto (con excepción de la prensa escrita en papel, que es un cadáver andante) ahora The Economist nos alerta de una nueva amenaza: lo que llama el Citizen Journalism, el periodismo de los ciudadanos.

Cuando el pasado 22 de mayo fue asesinado el soldado británico Lee Rigby, la televisión británica ITV News emitió el video más impactante sobre la noticia: un video grabado por un viandante con una blackberry cuando se dirigía a una entrevista de trabajo.

Este hecho, el incorporar videos, fotos o testimonios de particulares a las noticias de las grandes cadenas, no es nuevo, pero es solo una parte de una marea de supuestas noticias, captadas y emitidas por ciudadanos de a pie, que cada día inundan la Red. Un dato: diariamente, más de 7.000 horas de video relacionados con noticias se suben a YouTube. Añádele a esto Twitter, Facebook o cualquier otra red social. Estamos hablando de una gigantesca cantidad de información. Son, además, vídeos que se sienten más íntimos y más auténticos que las píldoras enlatadas y convenientemente editadas que nos ofrecen las cadenas profesionales.

Lógicamente, los propios periodistas empiezan a preocuparse, pues se sienten amenazados como buscadores y presentadores de las grandes noticias. Muy atentas a todo lo que está pasando (para eso se dedican a las noticias) las cadenas y periódicos ya ofrecen sitios web a los que el usuario puede dirigirse para enviar los contenidos que considere noticiosos. Allí son analizados y verificados por especialistas que evalúan la idoneidad de su emisión. Son conocidos CNN iReport (con 1,3 millones de usuarios registradas), Aftonblade de Suecia y The Guardian, con su Guardian Witness.

Pero hay un problema: resulta que nosotros, los ciudadanos con smartphones, somos más proclives a colgar nuestros contenidos en las redes sociales, para que los vean nuestros amigos y seguidores, antes que entregárselos a los propios periódistas, lo que ha hecho que éstas corporaciones dispongan de equipos cada vez mayores para rastrear las redes. Por ejempo, la BBC dispone ya de un equipo de más de 20 personas dedicadas a dicho rastreo, todas ellos a tiempo completo. Y así todos los medios que se precien.

Esta tarea (el rastreo de noticias ciudadanas), que parece fácil en apariencia, supone que, primero,  se ha de verificar el contenido, y segundo, se ha de pedir permiso para su uso. Fue noticioso que, durante la cobertura del atentado contra la Maratón de Boston, prestigiosas cadenas llegaron a publicar titulares sacados de las redes sociales que eventualmente resultaron ser falsos.

Tal es así de complejo, que está explosionando una industria del todo novedosa: la creación de empresas dedicadas íntegramente al rastreo, confirmación y obtención de derechos de uso de noticias subidas por particulares a internet. Usan todo tipo de aplicaciones (como Google Maps) para comprobar que el vídeo o la fotografía en cuestión no son falsos y que realmente se han obtenido en el sitio declarado. Por lo general, suelen ofrecer a sus clientes el derecho de uso de estas noticias verificadas por una suscripción que oscila entre los 750$ y los 15.000$ mensuales. Tienen nombres como Storyful o Citizenside. Buscan contenidos de periodistas amateurs, un tipo de periodista menos riguroso y con análisis más superficiales, que tiene mucho más fácil elaborar noticias que los profesionales de siempre. Alguien lo ha bautizado como Networked Reporting.

Nuevas tecnologías, nuevos mundos, nuevos negocios.

Artículo Original en The Economist
Video Asesino Lee Rigby en YouTube
Storyful.com
Citizenside.com
CNN iReport
GuardianWitness






martes, 2 de abril de 2013

Redes Sociales: eficiencia vs relación.

La semana pasada Wired publicó un artículo de opinión que a mí, personalmente, me ha dado en toda la línea de flotación. Resulta que, en lo que a redes sociales se refiere, soy un sociópata, un egoísta que solo pienso en mis cosas y que no presto la debida atención a los demás. Touché!

Porque lo que nos dice Evan Selinger (autor del artículo y profesor de Filosofía en el Rochester Institute of Technology) es que, en nombre de la eficiencia, a penas dedicamos tiempo en comentar o responder lo que otros amigos nos hacen llegar a través de las nuevas TIC, algo que las normas de comportamiento no tolerarían en una relación física, vamos de las de toda la vida. Incluso se considera anticuado tener mensaje propio en el contestador, firmar los e-mails con alguna frase personal o preguntar a desconocidos por alguna dirección (esto último es ya casi una grosería ¡¿es que no tienes navegador en el móvil?!)

Efectivamente, enviar mensajes de agradecimiento o comentarios nos va a llevar más tiempo, un tiempo que, en general, se considera malgastado. El propio autor nos cuenta la discusión que tuvo a raíz del cumpleaños de su hija, por lo escueto de los mensajes de agradecimiento que ésta enviaba a los familiares y amigos que la felicitaban (algo así como thx, vamos), lo que le preocupó mucho, porque él sabe una cosa que su pequeña hija no sabe; que las relaciones entre las personas son muy frágiles y que se requiere esfuerzo para conservarlas.

Otros podrían decir que, en nombre de la eficiencia,  las normas de comportamiento digamos tecnológico aceptan los comentarios y agradecimientos cortos o incluso inexistentes. Pero lo cierto es, y aquí duele, que ese tiempo que ganamos ¿para qué lo utilizamos? Pues mayormente lo dedicamos a compartir contenidos con amigos o en las redes para que nos lean. Es decir, poco tiempo para los demás y todo para mí, lo que equivales a decir que soy yo el que establece las normas de nuestra amistad. ¿Qué relación puede soportar esto? Muy mal, muy mal.

La eficiencia lo reduce todo a un escenario de minimizar el tiempo usado, pero corroe las relaciones porque olvida que éstas se basan en el reconocimiento del esfuerzo que hace el otro.

No es que debamos abandonar los mensajes cortos; son perfectamente válidos para contactar con la gente que nos importa y que vemos poco. Un simple "cómo te va?" o un "ola ke ase" nos ayudan a a mantener vivas ciertas relaciones, pero no debemos priorizar la eficiencia por encima de la relación, en su sentido más genuino.

Por lo tanto, me diréis lo que opináis de este post, ¿verdad?

Artículo de opinión original en Wired


jueves, 21 de marzo de 2013

La Extinción de los Centros Comerciales

Desde luego, el nuevo mundo que emerge de entre las ruinas de nuestra civilización va a acabar con todo lo que simboliza a ésta, incluso con los omnipresentes y arrogantes centros comerciales... si es que éstos no consiguen adaptarse antes.

Se acaba de celebrar en Cannes la Feria Mundial del Mercado Inmobiliaro, (MIPIM), y uno de los temas más interesantes que allí se han tratado ha sido el futuro de los malls, según nos informa Reuters.

Y es que los propietarios/inversores de estas megaconstrucciones comienzan a estar preocupados por la velocidad que está cogiendo la imparable tendencia de los consumidores a comprar por Internet. Efectivamente, las previsiones son que el 90% del crecimiento de las ventas minoristas de los próximas cuatro años, unos 91.000 mill.eur., se dé en las ventas online. Me parece una cifra exagerada, pero en cualquier caso un enorme pastel sin el cual gargantúa podría no sobrevivir. Vamos, que los centros comerciales pueden morir víctima de su propia medicina; ellos acabaron con el comercio minorista de la ciudad y ahora internet podría acabar con ellos. ¿Será la némesis de la tienda de barrio? No creo.

Y es que los inversores ya se ha puesto manos a la obra. Las grandes corporaciones y los enormes fondos de inversión que obtienen pingües beneficios, no van a retirarse sin dar batalla y ya tienen algunas ideas de por dónde irá el futuro. Conclusión: hay que hacer que el cliente venga. ¿Cómo? Fácil: deben ofrecer servicios que no se puedan conseguir por internet.

Hace ya tiempo que incluyen cines y restaurantes, pero ésto no parece suficiente para atraer al personal (Panoramis, en Alicante). Sin duda, el ocio seguirá siendo un gancho importante, pero deberá girar hacia otros patrones más atractivos. En las zonas infantiles, por ejemplo, lo del caballito mecánico a 1 euro habrá que currárselo más y cambiarlo por algo parecido a miniparques temáticos, o cosas así.

También se constata el éxito que, a lo largo de todo el mundo, otros servicios están teniendo como atracción de consumidores: oficinas gubernamentales, bibliotecas (Suecia), servicios sanitarios (Brasil), viviendas (Doha, Qatar), gimnasios y Spas (Francia). Vamos, que los Carrefoures, Zaras y demás van a dejar de ser los ganchos de esos centros: a partir de ahora, los inversores, antes de empezar a construir, deberán convencer a otro tipo de inquilinos, como el ayuntamiento, la Generalitat, clínicas, centros deportivos, spas, parques temáticos, etc. Si esto no es una auténtica revolución...

Por otro lado, si el comercio minorista va a ser (está siendo) el gran perdedor de esta transformación, la compra por Internet tiene ya un claro ganador: la logísitca. Porque, claro, las cosas que se compran hay que llevarlas de un sitio a otro, ¿eh?. Almacenes de distribución, centros logísticos, transporte y mensajería son, por tanto, los grandes negocios del futuro (del mes que viene, vamos, si hablamos en términos de inversión). Y los inversores lo huelen.


Seur está pensando salir a bolsa y FCC ya tiene su división de logística.

No me digáis que no es fascinante vivir esta época.





viernes, 15 de marzo de 2013

Marketing Viral: Carlsberg

Como ya sabréis, el marketing viral es aquél que utiliza las redes sociales para propagar una marca o idea. Al igual que el marketing clásico, pretende llegar al máximo número de clientes potenciales para dar a conocer las bondades de una marca o producto, pero la forma en que lo hace y los resultados que consigue son distintos.

Así, mientras la publicidad suele asaltarte cuando menos te lo esperas, los anuncios virales viajan intencionadamente de un usuario satisfecho con su visión a otro que, en opinión del primero, también disfrutará con el anuncio. Consecuencias; el número de clientes potenciales que se encontrarán con el anuncio podría ser menor que, por ejemplo, el que pasa por delante de una valla en la entrada de Alicante, pero la impronta que el mensaje dejará en el cerebro de dichos clientes será mayor, sin duda.

No es fácil, sin embargo, conseguir que un anuncio viral tenga éxito. Existen problemas técnicos que, no obstante, las nuevas tecnologías van eliminando: el formato del mensaje, el tamaño del archivo o los tiempos de acceso pueden provocar que la cadena se rompa por algún eslabón. Pero la principal resistencia será siempre el propio usuario, que es quien decide por su cuenta si hace seguir el anuncio o si, por el contrario, no vale la pena enviárselo a nadie, pues, evidentemente, en este tipo de marketing pasa lo mismo que con las redes sociales, que la reputación del que comparte queda modificada/alterada por la calidad de lo que se comparte.

En resumen; lo fundamental es conseguir una perfecta asociación entre el mensaje que se transmite, los valores de la marca que se difunde y el sentir de los potenciales consumidores. Nada fácil.

Basta de palabras. Aquí tenéis un buen ejemplo: Carlsberg y la amistad.

Anuncio de Carlsberg






miércoles, 6 de marzo de 2013

"Social, Inc."; una prospección de las redes sociales en 2020

Bob Zukis acaba de publicar el libro "Social, Inc -Why Business is the Next Social Opportunuty", un libro en el que aborda la evolución de las redes sociales hacia 2020. Os adjuntamos la entrevista que le hizo Simon Constable para el WSJ (en inglés).

Aunque el libro está dedicado a la próxima explosión de negocios basados en la tecnología de las redes sociales, también aborda tendencias muy interesantes, como su concepto The Rise of the Information Poverty (en lugar de Society), la hiperconectividad y el papel de la educación en este nuevo entorno.

Zukis prevé que en pocos años habrá más de 3.000 millones de personas conectadas a una red social, y que para 2020 habrá fácilmente 5.000 millones de smartphones (vamos, todo el mundo tendrá uno). Además, la tecnología de las redes avanza de tal manera que, por primera vez en la historia, todo el mundo literalmente estará interconectado. El efecto más inmediato será un empobrecimiento de la información que recibimos (algo que ya está pasando, en mi opinión, salvo honrosas excepciones, como la de este blog), pero que sentará las bases para una explosión de negocios sin parangón en la historia. Ya sabes; buscas trabajo? Be social.

También aborda el tema de la educación. Si la gran mayoría de la información que recibimos viene a través de las redes sociales, la educación tendrá que cambiar y adaptarse a ellas o su influencia será mínima (es decir, menor de lo que hoy en día es). El panorama, en cualquier caso, es muy esperanzador, pues una educación de menor coste, muy flexible y fácilmente accesible en cualquier momento y lugar es un sueño que se acerca a la carrera.

Bob Zukis es presidente y CEO de Saaskwatch Systems, dedicada al diseño de plataformas para la gestión de las redes sociales. Como asesor, ha pasado los últimos 30 años asesorando a empresas en la introducción en mercados emergentes y en la implantación de nuevas tecnologías, en más de 20 países a lo largo de 4 continentes.

viernes, 1 de marzo de 2013

Barcelona Mobile World Congress 2013

Si te expira la permanencia durante este año, échale un vistazo a las novedades del Barcelona MWC 2013 y ve decidiendo que gadget es el que deseas. Estos trastos son una pasada.

Lector de huellas digitales, procesador de 1,5 GHz, cámara de 13 MPx y pantalla HD ofrece Fujitsu, en el móvil más vendido en Japón. Huawei lo iguala y, además, lo hace resistente al agua (atentos, llega el verano).

Nokia exhibe los nuevos Lumia, y una almohada donde dejarlos que, además, los carga (por fin se acabó el lío de cables). Sony desembarca con su nueva tableta Xperia Z, de 10", también resistente al agua y, of course, Samsung vacila con sus Galaxy Note 8. Asus presenta su PhonePad, ni carne ni pescao, o carne y pescao, quién sabe.

Y todos chulísimos, delgadísimos y ligerísimos.

Pero mi favorito es éste, el I'm Watch.


Desde que vi a Roger Moore en James Bond, mi sueño es dar la espalda a los demás, llevarme la muñeca a la boca, inclinar ligeramente la cabeza y decir; "Aquí Manolo, dígame?" Ché qué chulo!

Un consejo: cuando negociéis con vuestro operador no utilicéis la estrategia Divorce Slide Down, esa de: "desde luego, con los años que llevo con vosotros y me tratáis así...." Creedme, no funciona. Os recomiendo mejor usar la estrategia Strike Barrier Out: "Pos en otro sitio sí me lo dan...!".

Por cierto, golazo para Barcelona City por convertirse, durante unos días, en el centro mundial de las telecomunicaciones. Chapeau!

Aquí tenéis fotos de los cacharritos.

Barcelona MWC