Aunque, realmente, la pregunta que me vengo haciendo desde hace tiempo es más amplia: ¿debe el sistema educativo dedicarse a preparar trabajadores? Porque eso es lo que pretende nuestro sistema educativo actual y para eso es para lo que nació hace 200 años, cuando la revolución industrial transformó el poder económico y las nuevas élites demandaban trabajadores cualificados que pudieran manejar las primeras máquinas, pues ya no les servían los hasta entonces útiles campesinos analfabetos.
Para ayudarnos en esta reflexión, traigo un artículo publicado por el profesor de la Universidad del Sudoeste de Lusiana Rhett Allain en la revista Wire.
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martes, 28 de abril de 2015
miércoles, 27 de agosto de 2014
Educados para Gastar
A través de José Luis Sánchez, (publicidad: ingeniero de software noveldense y editor de la web www.alanit.com, de la que podéis descargar programas muy útiles para el día a día. Fin publicidad), me ha llegado un post publicado en Acción Preferente cuyas reflexiones no puedo dejar de compartir.
Lo que dicho post nos dice es que el verdadero motivo por el que tenemos incentivos para trabajar más no es ganar más dinero, como en principio pudiera parecer, si no gastar más dinero. Absurdo, ¿verdad? Pues si gano más dinero para gastar más acabaré teniendo lo mismo que cuando trabajaba menos, ¿no? Pues espera y verás.
martes, 25 de marzo de 2014
¿Te Suscribirías a un Libro?
En su incesante lucha por la adaptación y la supervivencia, la industria editorial parece haber encontrado un resquicio por donde colarse y mejorar ingresos con la venta sus productos. Nos lo cuenta Wired en un artículo publicado el 11 de marzo pasado. Y hablamos de libros electrónicos, claro. De los otros, pues ya veremos.... (al respecto os recomendamos la entrada To e-read or not to e-read; that's the question).
Atrapados en una espiral de caída de precios y con cada vez menor interés de la clientela, los editores han combinado dos características de este mercado: 1) la distribución, que es muy sencilla y prácticamente gratis, con 2) el menor tiempo que estamos dispuestos a dedicar a la lectura. En base a ello Plympton, una start up dedicada a la literatura de ficción on line, ha lanzado su servicio Rooster, que básicamente consiste en una susbscripción mensual de 5 dólares mediante la cual los clientes reciben diariamente en su e-book "trozos" de libros de lectura rápida, que tardan sobre los quince minutos en leerse. Vamos, que en vez de un libro lo que vamos a tener es una novela por entregas. El servicio enviará dos libros cada mes.
Wired dice que esto ya no son libros, sino que se trata de revistas, de esas que compramos o leemos online cada semana y que están especializadas en algún tema que nos gusta, pero que si por ello la gente está dispuesta a pagar, pues nada, que a probar. Y parece que sí lo está, pues este servicio es una ampliación de otro ya testado que consistía en enviar por email un capítulo cada vez. Dada la aceptación, se prescinde del email y se envía el "cachito" directamente a través de una app.
Las ventajas son muy grandes: el feedback del editor es inmediato, y ello le permitirá conocer y ofrecer a cada lector, de forma individualizada, los libros que más se ajusten a sus preferencias. De hecho, está previsto que la oferta se divida en canales, con lo que los lectores solo tendremos que elegir el canal y recibiremos los libros por entregas.
No obstante, quedan algunos e importantes interrogantes por despejar: ¿estará la gente dispuesta a vincularse a los libros en la misma medida que se vincula a las revistas que le gustan? Más aún, ¿esteramos dispuestos a añadir una suscripción más, un pago más, a tantos otros que ya tenemos que hacer mensualmente, como móvil, Internet, TV por cable, juegos online, almacenamiento en la nube, etc.? Y, finalmente, ¿tendremos tiempo de consumir toda la información que pagamos?
Yo creo que sí que es una buena idea; ¿qué otra cosa hacemos, sino leer por entregas cuando nos sentamos a leer un libro? Y a 4 o 5 dólares el mes, ¿no será menor la cantidad anual pagada en libros, sobre 50 ó 60 dólares, que la que destinamos actualmente a la compra de libros electrónicos, a entre 8 y 12 dólares la unidad? ¿Y no es una gran ventaja recibir los nuevos lanzamientos de los temas que nos interesan sin tener que entrar a la web a buscar qué hay de nuevo?
Me parece una buena idea. Pero por encima de todo es una idea. Y esto sí que es una gran noticia, porque es imaginación e innovación lo que necesitamos para sobrevivir y adaptarnos a este tremendo tsunami que se está llevando por delante nuestro viejo mundo, aquel de "Buenos días, ¿tiene Vd. algún libro que esté bien?".
Enlaces Relacionados:
Wired: The Future of Books Looks a Lot Like Netflix
Rooster
Wired dice que esto ya no son libros, sino que se trata de revistas, de esas que compramos o leemos online cada semana y que están especializadas en algún tema que nos gusta, pero que si por ello la gente está dispuesta a pagar, pues nada, que a probar. Y parece que sí lo está, pues este servicio es una ampliación de otro ya testado que consistía en enviar por email un capítulo cada vez. Dada la aceptación, se prescinde del email y se envía el "cachito" directamente a través de una app.
Las ventajas son muy grandes: el feedback del editor es inmediato, y ello le permitirá conocer y ofrecer a cada lector, de forma individualizada, los libros que más se ajusten a sus preferencias. De hecho, está previsto que la oferta se divida en canales, con lo que los lectores solo tendremos que elegir el canal y recibiremos los libros por entregas.
Yo creo que sí que es una buena idea; ¿qué otra cosa hacemos, sino leer por entregas cuando nos sentamos a leer un libro? Y a 4 o 5 dólares el mes, ¿no será menor la cantidad anual pagada en libros, sobre 50 ó 60 dólares, que la que destinamos actualmente a la compra de libros electrónicos, a entre 8 y 12 dólares la unidad? ¿Y no es una gran ventaja recibir los nuevos lanzamientos de los temas que nos interesan sin tener que entrar a la web a buscar qué hay de nuevo?
Me parece una buena idea. Pero por encima de todo es una idea. Y esto sí que es una gran noticia, porque es imaginación e innovación lo que necesitamos para sobrevivir y adaptarnos a este tremendo tsunami que se está llevando por delante nuestro viejo mundo, aquel de "Buenos días, ¿tiene Vd. algún libro que esté bien?".
Enlaces Relacionados:
Wired: The Future of Books Looks a Lot Like Netflix
Rooster
sábado, 25 de enero de 2014
Si hablas de dinero eres corrupto
El dinero es veneno. Peor que el veneno: pues no es preciso tenerlo ni ganarlo para que nos corrompa. Su sola idea en nuestra mente nos hace más dispuestos a mentir, engañar y a saltarnos las reglas éticas y morales sobre las que se asientan los grupos sociales.
Éstas son, al menos, las conclusiones a las que ha llegado un estudio realizado por la Universidad de Harvard y la Universidad de Utah sobre comportamiento humano, y que nos dio a conocer el New York Times en junio pasado. En él, se dividía a los estudiantes en dos grupos: a un grupo se le enseñaban imágenes o se le hacían preguntas relacionadas con el dinero (compras, lujo, grandes salarios, inversiones, etc...) mientras que al otro grupo no se le nombraba para nada el pecunio. A continuación, se ponía a dichos estudiantes en la tesitura de elegir entre comportamiento éticos y no éticos ante determinadas situaciones, muchas de las cuales no tenían por qué resultar con una ganancia dineraria. El resultado ha sorprendido a todos: los estudiantes que habían sido expuestos al concepto del dinero eran, de lejos y constantemente, mucho más proclives a mentir, engañar e incluso robar.
Al parecer, la idea del dinero en nuestra mente modifica nuestro sistema de toma de decisiones hasta el punto de convertirlo en un simple análisis de coste-beneficio, "si me arriesgo a tanto obtengo otro tanto", despreciando cualquier otra consideración ética, moral o de relación con los demás. Vamos, que nos transforma en zombis-egoistas-capaces-de-cualquier-cosa. ¿Es o no es peor que el veneno?
Éstas son, al menos, las conclusiones a las que ha llegado un estudio realizado por la Universidad de Harvard y la Universidad de Utah sobre comportamiento humano, y que nos dio a conocer el New York Times en junio pasado. En él, se dividía a los estudiantes en dos grupos: a un grupo se le enseñaban imágenes o se le hacían preguntas relacionadas con el dinero (compras, lujo, grandes salarios, inversiones, etc...) mientras que al otro grupo no se le nombraba para nada el pecunio. A continuación, se ponía a dichos estudiantes en la tesitura de elegir entre comportamiento éticos y no éticos ante determinadas situaciones, muchas de las cuales no tenían por qué resultar con una ganancia dineraria. El resultado ha sorprendido a todos: los estudiantes que habían sido expuestos al concepto del dinero eran, de lejos y constantemente, mucho más proclives a mentir, engañar e incluso robar.
Si lo pensáis bien, los efectos de este descubrimiento son brutales: si hablamos a nuestros hijos de esforzarse para conseguir mejores salarios o realizar correctas inversiones, estaríamos modificando sus base éticas y morales en la forma arriba descrita. Siguiendo con ello, ¿hemos de incluir la economía en el sistema educativo básico? ¿Y cómo lo haríamos? O, ¿son de fiar los estudiantes y licenciados en Económicas o Administración de Empresas? ¿Y qué hay de los empleados de banca?
Lo dicho: cuando alguien a tu alrededor diga algo como, por ejemplo, "¡a ver si mañana me toca la lotería!", levántate y sepárate de él cuanto puedas: estás junto a un zombi-capaz-de-cualquier-cosa.
viernes, 25 de octubre de 2013
¿Se puede medir la Globalización?
Pues parece que sí. O al menos en ello trabajan en el Real Instituto El Cano donde, desde 2010, han estado elaborando el que llaman Índice Elcano de Presencia Global (IEPG). Dicho índice mediría la evolución de la proyección exterior de una serie de países y áreas, con el objetivo de 1) conceptualizar la dicha globalización y 2) medir la capacidad de los países para incorporarse a este proceso, a partir de su posicionamiento en diversos ámbitos a nivel internacional. Está claro, ¿no?
El IEPG determinaría este posicionamiento a través de la medición del país en tres presencias críticas, a saber: la militar (tropas desplegadas fuera de las fronteras), la económica (exportaciones e inversiones en el extranjero) y la llamada presencia blanda (relacionada con movimientos humanos -migraciones, turismo- y de cultura e información -internet, cine, exitos deportivos, etc.-).
Y todo este trabajo, ¿con qué objetivo? Pues parece que el IEPG es extremadamente útil para analizar la política exterior de cada país o zona, sus objetivos y fundamentos, así como para medir la evolución de las tendencias globales, los ascensos y los descensos de la influencia de dichos países sobre el resto del mundo. Esto ya suena apasionante, ¿verdad?
El Instituto acaba de publicar la medición de dicho índice en 2012 y su evolución desde 1990. Al final de ésta página tenéis el enlace para acceder a dicho paper, que llaman ellos. Para mí, lo más destacable es lo siguiente:
1) Los USA eran y siguen siendo, de lejos, los números unos en el IEPG, pero la base de su influencia ha variado significativamente, pasando del predominio de las presencias económica y militar a un mayor peso de la presencia blanda, que ahora supone el 46% del índice frente al 39% de hace 23 años. El desarrollo de internet desde mediados de los 90 y el dominio que en este campo ejercen las corporaciones norteamericanas (so far) tendrá que ver mucho con todo esto.
2) China ha ascendido vertiginosamente del 12º al 4º puesto, y lo ha hecho, of course, a lomos de su presencia económica, que ahora es el 66% del índice, frente al 33% de 1990, en lógica correlación con la evolucón de su PIB. Pero fijaos; solo sube al 4º, no al 2º. Todavía tiene por delante a Alemania y al Reino Unido, en lo que a influencia internacional se refiere.
3) Nosotros, Spain, hemos perdido un puesto, del 10º al 11º, pero hemos tenido un fuerte crecimiento de la presencia económica, que pasa de explicar el 27% de nuestra influencia al 47% de hoy, cuando en 1990 la presencia blanda era absolutamente predominante. La transformación económica de finales de los 90, con las grandes privatizaciones de entonces y el salto de la banca al extranjero, explicarían este cambio.
4) Rusia (entonces URSS) ha caído del 2º al 6º puesto. Lógicamente, la caída del comunismo redujo a mínimos su presencia militar, pilar de aquella influencia con el 75% del ínidce, que ha caído al 12% y ha sido superada ampliamente por la presencia económica, que hoy supone el 54% y por la blanda, en el 34%.
Concluyendo, en lo que a España se refiere: no parece que lo hayamos hecho muy mal económicamente estos últimos 23 años (a pesar de la que está cayendo). Descartando la presencia militar por razones obvias, tenemos que impulsar nuestra presencia blanda para aumentar nuestra influencia en el mundo. Y para ello contamos con una herramienta de primer nivel; el idioma español. Nuestro idioma debería ser el principal pilar de nuestra política exterior. Su importante presencia en el mundo (Cumbres Iberoamericanas), su progresiva e imparable introducción en Estados Unidos y nuestra papel de enlace entre la UE y las emergentes economías Latinoamericanas, son las palancas que el Ministerio del Exterior tiene a su disposición para darle un empujón a la tan necesitada Marca España. Y seguir ganando campeonatos del mundo de lo que sea, algo a lo que nos estamos acostumbrando y que, además de chulo, parece ser muy importante.

Sí que parece útil este IEPG, ¿no?
Índice Elcano de Presencia Global
El IEPG determinaría este posicionamiento a través de la medición del país en tres presencias críticas, a saber: la militar (tropas desplegadas fuera de las fronteras), la económica (exportaciones e inversiones en el extranjero) y la llamada presencia blanda (relacionada con movimientos humanos -migraciones, turismo- y de cultura e información -internet, cine, exitos deportivos, etc.-).
Y todo este trabajo, ¿con qué objetivo? Pues parece que el IEPG es extremadamente útil para analizar la política exterior de cada país o zona, sus objetivos y fundamentos, así como para medir la evolución de las tendencias globales, los ascensos y los descensos de la influencia de dichos países sobre el resto del mundo. Esto ya suena apasionante, ¿verdad?
El Instituto acaba de publicar la medición de dicho índice en 2012 y su evolución desde 1990. Al final de ésta página tenéis el enlace para acceder a dicho paper, que llaman ellos. Para mí, lo más destacable es lo siguiente:
1) Los USA eran y siguen siendo, de lejos, los números unos en el IEPG, pero la base de su influencia ha variado significativamente, pasando del predominio de las presencias económica y militar a un mayor peso de la presencia blanda, que ahora supone el 46% del índice frente al 39% de hace 23 años. El desarrollo de internet desde mediados de los 90 y el dominio que en este campo ejercen las corporaciones norteamericanas (so far) tendrá que ver mucho con todo esto.
2) China ha ascendido vertiginosamente del 12º al 4º puesto, y lo ha hecho, of course, a lomos de su presencia económica, que ahora es el 66% del índice, frente al 33% de 1990, en lógica correlación con la evolucón de su PIB. Pero fijaos; solo sube al 4º, no al 2º. Todavía tiene por delante a Alemania y al Reino Unido, en lo que a influencia internacional se refiere.
3) Nosotros, Spain, hemos perdido un puesto, del 10º al 11º, pero hemos tenido un fuerte crecimiento de la presencia económica, que pasa de explicar el 27% de nuestra influencia al 47% de hoy, cuando en 1990 la presencia blanda era absolutamente predominante. La transformación económica de finales de los 90, con las grandes privatizaciones de entonces y el salto de la banca al extranjero, explicarían este cambio.
4) Rusia (entonces URSS) ha caído del 2º al 6º puesto. Lógicamente, la caída del comunismo redujo a mínimos su presencia militar, pilar de aquella influencia con el 75% del ínidce, que ha caído al 12% y ha sido superada ampliamente por la presencia económica, que hoy supone el 54% y por la blanda, en el 34%.
Concluyendo, en lo que a España se refiere: no parece que lo hayamos hecho muy mal económicamente estos últimos 23 años (a pesar de la que está cayendo). Descartando la presencia militar por razones obvias, tenemos que impulsar nuestra presencia blanda para aumentar nuestra influencia en el mundo. Y para ello contamos con una herramienta de primer nivel; el idioma español. Nuestro idioma debería ser el principal pilar de nuestra política exterior. Su importante presencia en el mundo (Cumbres Iberoamericanas), su progresiva e imparable introducción en Estados Unidos y nuestra papel de enlace entre la UE y las emergentes economías Latinoamericanas, son las palancas que el Ministerio del Exterior tiene a su disposición para darle un empujón a la tan necesitada Marca España. Y seguir ganando campeonatos del mundo de lo que sea, algo a lo que nos estamos acostumbrando y que, además de chulo, parece ser muy importante.

Sí que parece útil este IEPG, ¿no?
Índice Elcano de Presencia Global
domingo, 16 de junio de 2013
USA se suicida en Internet
En 2006, el entonces director de la CIA Michael Hayden exponía al Senado la ventaja que suponía, para los servicios de inteligencia, el hecho de que la mayoría de los datos que fluyen por Internet lo hagan a través de servidores establecidos en suelo norteamericano: "jugamos con una enorme ventaja de campo, y tenemos que explotarla".
La semana pasada, el joven de 29 años Edward Snowden, filtró información que prueba que la NSA, la Agencia, o una de ellas, de Seguridad Nacional, ha estado espiando a los usuarios de internet de todo el mundo. Correos electrónicos, perfiles en las redes, posts, vídeos, fotografías y todo dato declarado sospecho ha sido facilitado por las grandes compañías del sector, especialmente Google, Facebook y Apple. Todo ello por razones de seguridad, of course.
El escándalo ha sido mayúsculo, sobre todo en lo que se refiere al ataque a la privacidad que dicho espionaje supone. Pero las consecuencias de esta revelación, según un análisis del Financial Times publicado el viernes pasado, son imprevisibles, y apuntan en direcciones que no son nada esperanzadoras.
Dice el FT que eso de la privacidad, que sí, que es un derecho y tal, pero que, de alguna manera, todos teníamos asumido que los datos que colgamos en Internet están al alcance de cualquiera, digan lo que digan las políticas de privacidad. Ya sea por ataque de hackers, por errores en la encriptación, por las grandes corporaciones o, como ha quedado demostrado, por la vigilancia de los gobiernos. Y eso, si es que no se estaba abiertamente de acuerdo en sacrificar parte de la privacidad para conseguir una mayor seguridad.
Pero el FT nos advierte de otros efectos, cuyas consecuencias ya veremos hasta dónde llegan. El primero de ellos es la "balkanización" de Internet. Un proceso que ya estaba en marcha, pero que solo era notorio en países represivos y recelosos de la información al alcance de sus ciudadanos. El espionaje de la NSA es la excusa perfecta para justificar las restricciones en China, Corea del Norte, Irán, etc. Vienen a decir que tienen derecho a limitar la información que fluye por su país, pues de lo contrario podría caer en manos de potencias extranjeras. Hace cuatro días, Obama presionaba a Xi Jinping sobre la actitud de China en el ciberespacio. Xi estará ahora con un ataque de risa descomunal.
Lo normal, dice el FT, es que esta práctica se extienda ahora a otros países no tan represivos pero que tengan la voluntad de proteger a sus ciudadanos. En unos años, Internet estará fragmentada de tal manera que el actual flujo de información, libre y global, será recordado con nostalgia; cada país o área de países tendrá sus propias políticas y las utilizará para controlar la información que entra y que sale de su área de influencia.
Y el segundo efecto, quizá menos importante pero muy significativo, será el final de las grandes corporaciones que, hasta hoy, han dominado la Red. La premisa básica es que dichas corporaciones (Google, Facebook, Apple, etc.) ya no son de fiar, que eso del negocio global de las redes sociales va a empezar a morir, pues si dichas corporaciones están dispuestas a traficar con los datos de sus clientes, se da inmediatamente la oportunidad de negocio de sustituirlas por otras de ámbito más pequeño y que estén sujetas a políticas de privacidad más exigentes. Este sería el caso de Europa, que ya está trabajando con una nueva directriz de privacidad que dejaría fuera las prácticas en que han sido pillados los gigantes del ramo. Vamos, que en nada aparecerán otras redes u otros operadores, más pequeños pero que garantizarán dicha privacidad de acuerdo con estándares más elevados.
Más allá de las elucubraciones de hacía donde evolucionará o cómo será la Red dentro de unos años, nosotros nos quedamos fascinados con lo de siempre; la rapidez y brusquedad con que se dan los cambios en el mundo de hoy y lo poco duradero que es todo lo que nos rodea, lo que demasiado a menudo damos por normal y garantizado. Google, Facebook; ha sido un placer.
Artículo en FT
La semana pasada, el joven de 29 años Edward Snowden, filtró información que prueba que la NSA, la Agencia, o una de ellas, de Seguridad Nacional, ha estado espiando a los usuarios de internet de todo el mundo. Correos electrónicos, perfiles en las redes, posts, vídeos, fotografías y todo dato declarado sospecho ha sido facilitado por las grandes compañías del sector, especialmente Google, Facebook y Apple. Todo ello por razones de seguridad, of course.
El escándalo ha sido mayúsculo, sobre todo en lo que se refiere al ataque a la privacidad que dicho espionaje supone. Pero las consecuencias de esta revelación, según un análisis del Financial Times publicado el viernes pasado, son imprevisibles, y apuntan en direcciones que no son nada esperanzadoras.
Dice el FT que eso de la privacidad, que sí, que es un derecho y tal, pero que, de alguna manera, todos teníamos asumido que los datos que colgamos en Internet están al alcance de cualquiera, digan lo que digan las políticas de privacidad. Ya sea por ataque de hackers, por errores en la encriptación, por las grandes corporaciones o, como ha quedado demostrado, por la vigilancia de los gobiernos. Y eso, si es que no se estaba abiertamente de acuerdo en sacrificar parte de la privacidad para conseguir una mayor seguridad.
Pero el FT nos advierte de otros efectos, cuyas consecuencias ya veremos hasta dónde llegan. El primero de ellos es la "balkanización" de Internet. Un proceso que ya estaba en marcha, pero que solo era notorio en países represivos y recelosos de la información al alcance de sus ciudadanos. El espionaje de la NSA es la excusa perfecta para justificar las restricciones en China, Corea del Norte, Irán, etc. Vienen a decir que tienen derecho a limitar la información que fluye por su país, pues de lo contrario podría caer en manos de potencias extranjeras. Hace cuatro días, Obama presionaba a Xi Jinping sobre la actitud de China en el ciberespacio. Xi estará ahora con un ataque de risa descomunal.
Lo normal, dice el FT, es que esta práctica se extienda ahora a otros países no tan represivos pero que tengan la voluntad de proteger a sus ciudadanos. En unos años, Internet estará fragmentada de tal manera que el actual flujo de información, libre y global, será recordado con nostalgia; cada país o área de países tendrá sus propias políticas y las utilizará para controlar la información que entra y que sale de su área de influencia.
Y el segundo efecto, quizá menos importante pero muy significativo, será el final de las grandes corporaciones que, hasta hoy, han dominado la Red. La premisa básica es que dichas corporaciones (Google, Facebook, Apple, etc.) ya no son de fiar, que eso del negocio global de las redes sociales va a empezar a morir, pues si dichas corporaciones están dispuestas a traficar con los datos de sus clientes, se da inmediatamente la oportunidad de negocio de sustituirlas por otras de ámbito más pequeño y que estén sujetas a políticas de privacidad más exigentes. Este sería el caso de Europa, que ya está trabajando con una nueva directriz de privacidad que dejaría fuera las prácticas en que han sido pillados los gigantes del ramo. Vamos, que en nada aparecerán otras redes u otros operadores, más pequeños pero que garantizarán dicha privacidad de acuerdo con estándares más elevados.
Más allá de las elucubraciones de hacía donde evolucionará o cómo será la Red dentro de unos años, nosotros nos quedamos fascinados con lo de siempre; la rapidez y brusquedad con que se dan los cambios en el mundo de hoy y lo poco duradero que es todo lo que nos rodea, lo que demasiado a menudo damos por normal y garantizado. Google, Facebook; ha sido un placer.
Artículo en FT
jueves, 21 de marzo de 2013
La Extinción de los Centros Comerciales
Desde luego, el nuevo mundo que emerge de entre las ruinas de nuestra civilización va a acabar con todo lo que simboliza a ésta, incluso con los omnipresentes y arrogantes centros comerciales... si es que éstos no consiguen adaptarse antes.
Se acaba de celebrar en Cannes la Feria Mundial del Mercado Inmobiliaro, (MIPIM), y uno de los temas más interesantes que allí se han tratado ha sido el futuro de los malls, según nos informa Reuters.
Y es que los propietarios/inversores de estas megaconstrucciones comienzan a estar preocupados por la velocidad que está cogiendo la imparable tendencia de los consumidores a comprar por Internet. Efectivamente, las previsiones son que el 90% del crecimiento de las ventas minoristas de los próximas cuatro años, unos 91.000 mill.eur., se dé en las ventas online. Me parece una cifra exagerada, pero en cualquier caso un enorme pastel sin el cual gargantúa podría no sobrevivir. Vamos, que los centros comerciales pueden morir víctima de su propia medicina; ellos acabaron con el comercio minorista de la ciudad y ahora internet podría acabar con ellos. ¿Será la némesis de la tienda de barrio? No creo.
Y es que los inversores ya se ha puesto manos a la obra. Las grandes corporaciones y los enormes fondos de inversión que obtienen pingües beneficios, no van a retirarse sin dar batalla y ya tienen algunas ideas de por dónde irá el futuro. Conclusión: hay que hacer que el cliente venga. ¿Cómo? Fácil: deben ofrecer servicios que no se puedan conseguir por internet.
Hace ya tiempo que incluyen cines y restaurantes, pero ésto no parece suficiente para atraer al personal (Panoramis, en Alicante). Sin duda, el ocio seguirá siendo un gancho importante, pero deberá girar hacia otros patrones más atractivos. En las zonas infantiles, por ejemplo, lo del caballito mecánico a 1 euro habrá que currárselo más y cambiarlo por algo parecido a miniparques temáticos, o cosas así.
También se constata el éxito que, a lo largo de todo el mundo, otros servicios están teniendo como atracción de consumidores: oficinas gubernamentales, bibliotecas (Suecia), servicios sanitarios (Brasil), viviendas (Doha, Qatar), gimnasios y Spas (Francia). Vamos, que los Carrefoures, Zaras y demás van a dejar de ser los ganchos de esos centros: a partir de ahora, los inversores, antes de empezar a construir, deberán convencer a otro tipo de inquilinos, como el ayuntamiento, la Generalitat, clínicas, centros deportivos, spas, parques temáticos, etc. Si esto no es una auténtica revolución...
Por otro lado, si el comercio minorista va a ser (está siendo) el gran perdedor de esta transformación, la compra por Internet tiene ya un claro ganador: la logísitca. Porque, claro, las cosas que se compran hay que llevarlas de un sitio a otro, ¿eh?. Almacenes de distribución, centros logísticos, transporte y mensajería son, por tanto, los grandes negocios del futuro (del mes que viene, vamos, si hablamos en términos de inversión). Y los inversores lo huelen.
Seur está pensando salir a bolsa y FCC ya tiene su división de logística.
No me digáis que no es fascinante vivir esta época.
miércoles, 13 de marzo de 2013
La Privatización de la Sanidad sin Sesgos Ideológicos
El Real Instituto Elcano (quizá nuestro más prestigioso Think Tank) ha publicado en su web un estudio titulado Gestión Pública y Gestión Privada de los Servicios Sanitarios Públicos: más allá del ruido y la furia, una comparación internacional. Nos ha parecido muy interesante citarlo aquí, dado el feroz debate que tiene lugar con motivo de la política de privatización que se viene implantando desde hace algún tiempo, especialmente en la Comunidad de Madrid, y que, en mi opinión, no hará más que arreciar.
Efectivamente, aquí en España ya se sabe: si eres de derecha TIENES que estar a favor de la privatización, y si eres de izquierdas TIENES que estar en contra. Somos así de reflexivos. Pero lo cierto, dice el informe, es que en España carecemos de cualquier evaluación o estudio que arroje luz sobre las diferentes fórmulas que han sido utilizadas por las autonomías competentes.
Sí que los hay, por contra, en otros países de nuestro entorno, y en general parece ser que no hay evidencias de que la gestión privada sea más eficiente en los resultados. Claro que ¿qué es ser eficiente en temas sanitarios? Porque estaremos de acuerdo en que lo que hay que medir es la salud de los habitantes de un país, ¿verdad? ¿De qué me vale a mí un sistema supereficiente si caigo enfermo, no puedo pagarlo y me muero? Pues eso; que a nivel internacional se utiliza un índice que se llama, atentos, Mortalidad Prematura Innecesaria y Sanitariamente Evitable... ¡me encanta! Pues en ese índice somos líderes mundiales, tíos... y es un hecho cuantitativo, eh? no una opinión.
Pero lo cierto es que nuestro sistema sanitario, hace nada valorado como el mejor servicio público, orgullo de todos los españoles por su amplitud, solidaridad y bajo coste, ha pasado en cuatro días a ser considerado como un derroche galopante, plagado de profesionales parásitos que solo buscan su interés y esquilmado por el mal uso que los españoles hacemos de él. Hay que ver lo que pueden hacer los políticos con la ayuda de los medios de comunicación: te repiten mil veces que tu caramelo es una mierda y el caramelo acaba oliendo a mierda. ¡Cómo mola la naturaleza humana!
Así, con la privatización lo que se busca es aplicar técnicas de administración modernas en su gestión, como el trabajo por objetivos, la medición de resultados y la gestión profesional, separando los gastos puros de compra de los de gestión. En España ya se han aplicado fórmulas en este sentido; aquí mismo tenemos el Hospital de Alzira y el nuevo de Elche, pero seguimos sin tener un estudio de resultados adecuado que nos permita comparar. Sí disponemos, por contra, de encuestas de valoración por parte de los usuarios, pero no hay diferencias entre la satisfacción de pacientes asignadas a hospitales públicos con la de pacientes asignados a hospitales privados.
A nivel internacional se repite el patrón, con el agravante de que, por ejemplo en Gran Bretaña, muchas de las concesiones privadas se han mostrada más caras de gestionar, hasta el punto de que con demasiada frecuencia se ha llegado al rescate de dichas concesiones (algo que nos pasó aquí, en la CV, cuando en 2003 hubo que rescatar la del Hospital de Alzira, modificar sus términos y volver a adjudicarla). En el otro extremo, un estudio italiano advirtió de que las tasas de retorno de estas inversiones privadas, cuando son viables, superan con creces a las que serían normales en un mercado de libre competencia.
Concluyendo; la reforma de nuestro sistema sanitario, que la necesita, no ha de plantearse estrictamente en términos de gestión pública o privada, sino en la aplicación de otras fórmulas que tengan en cuenta los factores que definitivamente sí afectan a la calidad de sus prestaciones, como el entorno institucional, la cultura de los centros o las condiciones de los contratos del personal. Para ello, los principios tradicionales de Universalidad, Solidaridad y Equidad no han de ser alterados, sino completados con otros de transparencia y rendición de cuentas.
Informe del Real Instituto Elcano
Efectivamente, aquí en España ya se sabe: si eres de derecha TIENES que estar a favor de la privatización, y si eres de izquierdas TIENES que estar en contra. Somos así de reflexivos. Pero lo cierto, dice el informe, es que en España carecemos de cualquier evaluación o estudio que arroje luz sobre las diferentes fórmulas que han sido utilizadas por las autonomías competentes.
Sí que los hay, por contra, en otros países de nuestro entorno, y en general parece ser que no hay evidencias de que la gestión privada sea más eficiente en los resultados. Claro que ¿qué es ser eficiente en temas sanitarios? Porque estaremos de acuerdo en que lo que hay que medir es la salud de los habitantes de un país, ¿verdad? ¿De qué me vale a mí un sistema supereficiente si caigo enfermo, no puedo pagarlo y me muero? Pues eso; que a nivel internacional se utiliza un índice que se llama, atentos, Mortalidad Prematura Innecesaria y Sanitariamente Evitable... ¡me encanta! Pues en ese índice somos líderes mundiales, tíos... y es un hecho cuantitativo, eh? no una opinión.
Pero lo cierto es que nuestro sistema sanitario, hace nada valorado como el mejor servicio público, orgullo de todos los españoles por su amplitud, solidaridad y bajo coste, ha pasado en cuatro días a ser considerado como un derroche galopante, plagado de profesionales parásitos que solo buscan su interés y esquilmado por el mal uso que los españoles hacemos de él. Hay que ver lo que pueden hacer los políticos con la ayuda de los medios de comunicación: te repiten mil veces que tu caramelo es una mierda y el caramelo acaba oliendo a mierda. ¡Cómo mola la naturaleza humana!
Así, con la privatización lo que se busca es aplicar técnicas de administración modernas en su gestión, como el trabajo por objetivos, la medición de resultados y la gestión profesional, separando los gastos puros de compra de los de gestión. En España ya se han aplicado fórmulas en este sentido; aquí mismo tenemos el Hospital de Alzira y el nuevo de Elche, pero seguimos sin tener un estudio de resultados adecuado que nos permita comparar. Sí disponemos, por contra, de encuestas de valoración por parte de los usuarios, pero no hay diferencias entre la satisfacción de pacientes asignadas a hospitales públicos con la de pacientes asignados a hospitales privados.
A nivel internacional se repite el patrón, con el agravante de que, por ejemplo en Gran Bretaña, muchas de las concesiones privadas se han mostrada más caras de gestionar, hasta el punto de que con demasiada frecuencia se ha llegado al rescate de dichas concesiones (algo que nos pasó aquí, en la CV, cuando en 2003 hubo que rescatar la del Hospital de Alzira, modificar sus términos y volver a adjudicarla). En el otro extremo, un estudio italiano advirtió de que las tasas de retorno de estas inversiones privadas, cuando son viables, superan con creces a las que serían normales en un mercado de libre competencia.
Concluyendo; la reforma de nuestro sistema sanitario, que la necesita, no ha de plantearse estrictamente en términos de gestión pública o privada, sino en la aplicación de otras fórmulas que tengan en cuenta los factores que definitivamente sí afectan a la calidad de sus prestaciones, como el entorno institucional, la cultura de los centros o las condiciones de los contratos del personal. Para ello, los principios tradicionales de Universalidad, Solidaridad y Equidad no han de ser alterados, sino completados con otros de transparencia y rendición de cuentas.
Informe del Real Instituto Elcano
miércoles, 6 de marzo de 2013
"Social, Inc."; una prospección de las redes sociales en 2020
Bob Zukis acaba de publicar el libro "Social, Inc -Why Business is the Next Social Opportunuty", un libro en el que aborda la evolución de las redes sociales hacia 2020. Os adjuntamos la entrevista que le hizo Simon Constable para el WSJ (en inglés).
Aunque el libro está dedicado a la próxima explosión de negocios basados en la tecnología de las redes sociales, también aborda tendencias muy interesantes, como su concepto The Rise of the Information Poverty (en lugar de Society), la hiperconectividad y el papel de la educación en este nuevo entorno.
Zukis prevé que en pocos años habrá más de 3.000 millones de personas conectadas a una red social, y que para 2020 habrá fácilmente 5.000 millones de smartphones (vamos, todo el mundo tendrá uno). Además, la tecnología de las redes avanza de tal manera que, por primera vez en la historia, todo el mundo literalmente estará interconectado. El efecto más inmediato será un empobrecimiento de la información que recibimos (algo que ya está pasando, en mi opinión, salvo honrosas excepciones, como la de este blog), pero que sentará las bases para una explosión de negocios sin parangón en la historia. Ya sabes; buscas trabajo? Be social.
También aborda el tema de la educación. Si la gran mayoría de la información que recibimos viene a través de las redes sociales, la educación tendrá que cambiar y adaptarse a ellas o su influencia será mínima (es decir, menor de lo que hoy en día es). El panorama, en cualquier caso, es muy esperanzador, pues una educación de menor coste, muy flexible y fácilmente accesible en cualquier momento y lugar es un sueño que se acerca a la carrera.
Bob Zukis es presidente y CEO de Saaskwatch Systems, dedicada al diseño de plataformas para la gestión de las redes sociales. Como asesor, ha pasado los últimos 30 años asesorando a empresas en la introducción en mercados emergentes y en la implantación de nuevas tecnologías, en más de 20 países a lo largo de 4 continentes.
domingo, 3 de marzo de 2013
South Aisa in 2040: China & India.
Que el poder económico y militar está girando hacia al sudeste asiático es algo que se comenta hasta en el Hogar del Jubilado. Al respecto, el Ministerio de Defensa británico acaba de publicar un estudio-prospección de cómo estos cambios modificarán las relaciones de esta importante región, tanto dentro de ella como de ella hacia el resto del mundo. Y algunas cositas nos afectan.
Dicen los Tommies que USA seguirá siendo la única superpotencia militar, pero que China e India habrán avanzado tanto, debido al crecimiento exponencial de sus presupuestos, que estarán en condiciones de formar una especie de G3 sobre el que se basará la gobernanza mundial. Sin su conformidad será imposible intervenir ni en el Mar de China ni en el Índico ni en el Pacífico como mínimo, y además habrá que atender sus demandas sobre participación en el ciberespacio, el espacio y los recursos de Oriente Próximo (vg. petróleo).
El remimbi será, sin duda, la moneda más negociada en los mercados, y podrá alcanzar el status de moneda refugio, pero el dólar seguirá siendo la principal moneda reserva. Ni mu del euro. La UE seguirá siendo la curta potencia comercial, pero solo eso; comercial, y ello si consigue salir de la postración en que ahora se encuentra, por que si no... emergentes vienen pidiendo paso. De la que no nos libramos ni en Europa ni el resto del Western World es del cambio del modelo de vida: se acabaron los recursos baratos (es decir, nos enteraremos de que hoy son baratos). Luz, gasolina, gas, materias primas, todo se va a encarecer por el fuerte crecimiento de la demanda ¿de quién? Muy bien; de China e India. Es más, si dicho encarecimiento se solapa con la atonía de nuestras economías, el proteccionismo estará llamando a nuestras puertas no en 2040, sino pasado mañana.
Pero todo esto no les va a caer del cielo; tanto China como India tendrán que emprender importantes reformas internas sin las cuales tendrán muy complicado alcanzar dicho estatus, al menos sin poner en riesgo la estabilidad social. Y aquí también hay tela; habrá que ver, por ejemplo, como gesitonan la ampliación de la democracia o lo que les costará a ambos edificar un mínimo aparato de protección social (¿véis? no he dicho Estado del Bienestar).
Donde no hay que esperar al 2040 para ser testigo de tensiones es en el ámbito de la tecnología. El carrerón que ambos llevan es de órdago, y estaría ya a la altura del nivel occidental. Es de esperar que dicho dinamismo atraiga cada vez más inversión tecnológica y que la zona se convierte en el principal hervidero de innovación. Y con ello tendremos en las primeras planas, un día sí otro también, las disputas sobre la propiedad intelectual.
En fin, un mundo lleno de ilusión y oportunidades, en el que nuestros hijos van a tener que ganarse la vida. ¿Los estamos preparando para ello?
Informe Completo
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